Mi deseo final, que brota de lo más profundo de mi alma:
Que la arrogancia, el orgullo y la soberbia, puedan pronto someterse a la voluntad de la luz. Que el odio y la ira se consuma así mismo. Que el valioso tiempo aquí en la tierra, no sea robado por las vanidades, el trabajo, el estudio, las responsabilidades, y la falsa búsqueda del éxito. Que el corazón, palpite ardorosamente buscando La Verdad, y con humildad, reconozca la grandeza y amor de su Dios. Que seas un espíritu libre y liviano, para que camines digno en la nueva Tierra que está por nacer.
Johnny Pallasco Valdivieso